
Será la ociosidad invernal, pero sin venir al caso me dio por pensar en Satanás. Ahí he estado, vista fija en un punto muerto y cara de rapero oligofrénico, piense que te piense en Luzbel.
Por simple metodología tracé‚ un marco teorético e introduje una incógnita esencial: el Diablo es Liberal o Conservador? A partir de ah¡ empecé‚ un análisis subestructural sobre la premisa sintética de K.K. Mevalemater y su correlato analógico: ¿Dios es Conservador o Liberal?.
Hipótesis uno: el Diablo es liberal. Parece evidente, porque sus problemas con Dios empezaron cuando le exigió cumplir las conclusiones de la reciente Asamblea priista y le pidió que ya no hubiera divinidad de unidad sino elegido por las bases.
Pero Dios es Unidad Perfecta, el único chicharrón para la salsa verde, así que Lucifer, con todo y el apoyo de Dolores Padierna, perdió la gubernatura de la Galaxia 316 y tuvo que resignarse con una Secretaría cualquiera en el CEN de la Corte Celestial junto con todos los que Lo Merecían Pero no Llegaron.
Contra-hipótesis: Dios es Conservador. Parece evidente, ya que quienes tienen el Monopolio de Dios, los curas católicos, manejan su Iglesia con la misma falta de democracia que Dios. Nada de plebiscitos ni de que los párrocos elijan a los obispos: ah¡ no hay mas que rígida disciplina jerárquica en la que el Papa es el soberano absoluto. Debe ser por eso que los curas se preocupan tanto porque no haya fraude electoral: ellos son los demócratas más monárquicos del mundo. “¿
La democracia es entonces un invento ateo? ¿La nueva Ley de Cultos los obligar a ser demócratas?
Primera contractura elíptica: Dios es Liberal. Podría ser, porque Él invento la palabra, que nos dio la capacidad de pensar y eso es libertad. Pero entonces ¨¿quien metió el desorden en las palabras?. Me explicaré: si bien es cierto que son un medio de comunicación, también son de aislamiento. Lacan en "Ecrits" habla de cómo cada palabra es un símbolo que se graba en el subconsciente de cada quien en forma diferente a los demás. Somos como diskettes de computadora cada uno con un programa diferente, por lo cual aunque las palabras sean las mismas, significan algo diferente para cada ser humano. Esa es la metáfora de la Torre de Babel, y debe ser por eso que cuando oigo "muslo" pienso en Gloria Trevi, mi comadre en un pollo y mi compadre en Maradona.
Y luego está el hecho de la multiplicación de las palabras: me resulta angustioso darme cuenta de los miles de millones de palabras que gastamos todos los días sin que nada quede. Ríos de tinta, bosques y mas bosques de papel en los millones de revistas del DF y en los eones de diarios en todo el mundo, y luego las palabras infinitas de los locutores de radio y las palabras masturbantes de los salvadores del Partido y todas las otras palabras inútiles también. Cuántas de esas palabras nos sirve de algo o nos quedan cada día?
Y luego las cosas de la prensa: reportean palabras, opiniones sin fundamento de los líderes paradigmáticos, sin que la vida importe en lo absoluto.
Lo bueno es que en correspondencia, la gente vive la vida y le importa un satánico bledo lo que opine el secretario de acá, el líder de allá, el cordero pascual de acullá en torno a extrañas cosas como si el INEGI mintió o si debemos aumentar el subsidio al campo para empatar los 40 mil millones de dólares que los gringos les regalan a sus deíficos agricultores.
Y ah¡ es cuando sospecho que Dios es conservador, porque, mire usted, a estas alturas los periódicos hablan de cosas que le importan a los dos millones de mexicanos que poseen la mitad del ingreso nacional, o a las trescientas familias que forman la real genuina y verdadera oligarquía para la que todos aquellos trabajan, o para las treinta familias que diseñan la vida nacional o se llevan sus dólares y los de sus socios gringos que invierten capital de riesgo en la Bolsa y lo usan como elemento de extorsión para obtener concesiones financieras ahora que Dios nos regaló su liberal IPAB y las AFORES.
Pero entonces el Diablo también es conservador, porque no logro entender la paradoja de que es Luzbel quien nos incita a fornicar, a drogarnos, a embriagarnos, a robar , a mentir, a decir que todo va bien en el país, y cuando somos fornicadores, drogos, borrachos, rateros, periodistas, diputados funestos o gobernantes, cuando le hicimos lo que él esperaba de nosotros, entonces nos lleva al infierno a asarnos a fuego lento en carbón de mezquite.
Ni quien entienda al Diablo.

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